Sherri Papini es sentenciada a 18 meses tras el engaño del secuestro que cautivó al país

Sherri Papini, la mujer del área de Redding que se convirtió en una sensación nacional después de fingir su propio secuestro en 2016, fue sentenciada el lunes en un juzgado de Sacramento a 18 meses de prisión.

El abogado de Papini, William Portanova, había argumentado a favor de una sentencia de un mes de prisión, con siete más de arresto domiciliario.

Las fiscales adjuntas Verónica Alegría y Shelley Weger pidieron una sentencia de ocho meses de prisión, escribiendo en los documentos del tribunal que “tiene que haber un castigo justo por su conducta”.

Y los funcionarios federales de libertad condicional habían recomendado una condena de un mes de prisión preventiva, seguida de siete meses de arresto domiciliario.

Papini podía haber enfrentado hasta cinco años de prisión y una multa de $250,000 por el cargo de declaraciones falsas y una sentencia de 20 años y una multa de $250,000 por el cargo de fraude postal, pero el acuerdo de culpabilidad que Portanova negoció con los fiscales exigía una sentencia mucho más indulgente.

DECLARACIÓN DE PAPINI EN EL TRIBUNAL: ‘SOY CULPABLE DE MENTIR’

El juez de distrito William B. Shubb dictó la sentencia después de que Papini, de 40 años, hiciera una emotiva declaración ante el juez admitiendo el daño que había causado su engaño.

“Su señoría, me presento ante usted humillada por este tribunal, verdaderamente honrada y agradecida de que me permita hablar”, comenzaba la declaración escrita a mano. “Lo siento mucho por las muchas personas que han sufrido por mi culpa: las personas que se sacrificaron por la mujer quebrada que yo era, las personas que se entregaron voluntariamente a ayudarme en un momento en el que necesitaba ayuda desesperadamente. Les doy las gracias a todos.

“Han visto tanta deshonra presentarse ante ustedes en esta sala”, dijo Papini ante Shubb. “Gente que no está dispuesta a pasar por la vergüenza de decir que son culpables. Yo no soy uno de ellos, su señoría.

“Soy culpable de mentir. Soy culpable de deshonra. Me presento ante usted dispuesta a aceptar. A arrepentirme y a conceder. Confío en este tribunal. Confío en los oficiales que manejan mi liberación y confío en usted, su señoría, que me vea, que me escuche.

“Lo que se hizo no puede deshacerse. Nunca puede ser borrado. No elijo quedarme congelada como en 2016. Elijo comprometerme a sanar las partes de mí que estaban tan quebrantadas.

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