Los Celtics se imponen a los vigentes campeones y se meten en las Finales de conferencia

Los Boston Celtics se dieron un homenaje en casa y lograron una paliza con sabor a campeonato en el séptimo partido de su eliminatoria de semifinales de Conferencia Este contra los Milwaukee Bucks, que se quedaron sin recursos ni gasolina ante la amplia gama de recursos de su rival, uno de los mejores equipos de la NBA desde que arrancó 2022. La franquicia de Massachussets no tuvo piedad con los vigentes campeones, que aguantaron hasta el descanso y luego claudicaron por un claro 109-81 para dar por cerrada, sin paliativos, su defensa del trono.

Jayson Tatum, autor de 23 tantos, 6 rebotes y 8 asistencias, fue el encargado de contestar al reto inicial de Giannis Antetokounmpo una vez más, pero luego fue Grant Williams quien lideró la rebelión de Boston con un maravilloso festín exterior. El ala-pívot logró la mejor marca anotadora de toda su trayectoria y machacó las esperanzas del rival con 27 puntos y un 7 de 18 desde la línea de tres. El perímetro fue uno de los elementos que marcó la diferencia, tan contundente que forzó al griego a cometer un montón de errores poco habituales en él.

El partido empezó con un Antetokounmpo indomable. En el primer cuarto anotó o asistió en 24 de los 26 puntos de su equipo, que se fue con una ventaja de 20-26 ante unos Celtics obcecados desde el perímetro. Los locales supieron recomponerse gracias a un pletórico Tatum, que en la primera mitad apagó el incendio provocado por la estrella rival y le igualó en la estadística. Ambos llegaron con 17 puntos al descanso, pero los de verde se fueron a los vestuarios con un 48-43 de ventaja tras un error inusual del MVP de los Bucks, que cometió una falta estúpida sobre Marcus Smart, muy pillo para lograr tres tiros libres con nueve décimas en el casillero. En la segunda mitad, el griego acumuló más fallos poco habituales y terminó con 25 puntos, 20 rebotes, 9 asistencias y 5 pérdidas con un pobre 10 de 26 en tiros de campos en su despedida esta temporada.

Los ajustes de Boston al receso terminaron por reventar la defensa de Milwaukee, incapaz de frenar la lluvia de triples de Williams, el factor X del séptimo partido. El ala-pívot, incapaz de meter una de lejos en su etapa universitaria, logró la mejor actuación de su carrera en el día más esperado. Nunca había metido 7 triples, pero anoche vio el aro como una piscina. Para los visitantes, Brook Lopez fintó con ser el revulsivo en el primer tiempo, cuando aportó 11 puntos, 6 rebotes y 3 tapones para su equipo.

El voluntarioso pívot se quedó sin pólvora en la segunda parte y acabó con 15 tantos. Anteto volvió a verse solo ante el peligro, y fue anoche cuando más notaron los vigentes campeones la falta de Khris Middleton, un tipo que promedia más de 20 puntos por encuentro. La acumulación de minutos y responsabilidades le pasó factura al ’34’ y tan solo Jrue Holiday (21 puntos y 8 asistencias) intentó rebelarse ante el bloque compacto de Boston.

Mejores en ataque y en defensa, los de Massachussets pudieron confiarse a su acierto de perímetro ante el horrendo porcentaje de su rival. Ellos metieron 22 de 55, un récord para un séptimo partido, y los vigentes campeones se quedaron secos con un 4 de 33 devastador. Fueron 18 triples de diferencia a favor de Boston, un botín de 54 puntos.

El séptimo triple de Williams, y tres más acto seguido de Payton Pritchard (14), como en casa en medio del festival de triples, marcaron un +21 a falta de 7 minutos que fue imposible de remontar incluso para el coloso griego y los vigentes campeones, desmoralizados ante su falta de acierto en medio de la fiesta local. Boston llegó a perder de 10 puntos en el primer período, pero su reacción resultó propia de la leyenda que arrastra consigo su camiseta. Nada más salir del descanso, con un parcial de 11-4, colocaron una ventaja de dobles dígitos que ya no abandonaron.

Los Celtics, el equipo que más séptimos partidos ha jugado y ganado en 75 años de historia de la liga -con el de anoche el balance es de 25-9 en estos encuentros al todo o nada-, volverán a unas Finales de Conferencia tres años después. Precisamente se disputarán un hueco en las Finales de la NBA contra los Miami Heat, el equipo que les eliminó en la misma ronda durante la burbuja Disney de 2020. Ambas plantillas conservan el mismo núcleo duro que por aquel entonces, y se prevé otra eliminatoria muy igualada en estos playoffs de rechupete.

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