La hierba que ayuda a regenerar el hígado, mejorar la digestión y reducir el azúcar

Las hierbas se han convertido a lo largo de los años en alternativas favorables para el tratamiento de diversas afecciones. En diferentes culturas a muchas de ellas se les atribuyen beneficios medicinales para aliviar malestares estomacales, mejorar la digestión y eliminar dolores leves, entre muchas otras afecciones.

El diente de león es una de las plantas que más se usa con diferentes fines curativos. Según la Revista Internacional de Acupuntura, la importancia nutricional de esta hierba, desde el punto de vista médico, reside en su alto contenido en principios amargos, flavonoides, xantófilos, carotinoides, vitaminas y minerales.

Se le atribuyen, según el portal Cuerpo Mente, propiedades antiinflamatorias, regeneradoras y digestivas. “Las hojas de diente de león se pueden comer cocidas o crudas y sirven como fuente de vitaminas A, C y K. También contienen vitamina E, ácido fólico e inulina, el tipo de fibra más beneficioso para la salud de la microbiota intestinal. Además, proporcionan una cantidad significativa de varios minerales, incluidos hierro, calcio, magnesio, potasio y silicio”, precisa.

La mencionada fuente indica que una de sus bondades es que ayuda a regenerar el hígado, según lo han evidenciado estudios realizados en animales. Asegura que es un remedio casero que tiene la capacidad de proteger a este órgano frente a las sustancias tóxicas y el exceso de grasa.

Al respecto, el portal Salud Mapfre indica que esta hierba tiene una acción protectora hepática y es lo que le permite ejercer una acción sobre el hígado y la vesícula biliar, favoreciendo la formación y secreción de bilis, lo que facilita la digestión de las grasas y previene la formación de cálculos biliares.

De otra parte, puede ser aliado de los pacientes diabéticos. El concentrado de diente de león estimula la producción de insulina y de esta forma se controlan los niveles de glucosa en la sangre. Adicionalmente, posee propiedades diuréticas, lo que hace que incremente la necesidad de orinar, ayudando así a eliminar el exceso de azúcar del organismo.

Las bondades medicinales de esta planta se extienden al proceso digestivo. La medicina natural tradicional utiliza el diente de león para tratar el estreñimiento y otros síntomas de mala digestión, de acuerdo con Cuerpo Mente. Se cree que estos efectos se deben al contenido en inulina prebiótica.

Según los análisis científicos, la inulina puede mejorar varios aspectos de la digestión, como el equilibrio de la microbiota, la consistencia de las heces o la velocidad del tránsito intestinal, que podrían ser beneficiosos tanto en caso de estreñimiento como de síndrome de colon irritable.

Otros beneficios
Información del portal Nutrición y Farmacia, de España, señala que el diente de león contribuye a regular la condición de las personas que padecen anemia. Esto se debe a que contiene altos niveles de hierro, vitaminas y proteínas, que fomentan la formación de los glóbulos rojos y otros componentes sanguíneos.

De igual forma, mejora la salud ósea gracias a que es rico en calcio, mineral clave en el fortalecimiento de los huesos. También, es fuente de vitamina C y luteolina, que son antioxidantes que protegen a los huesos del deterioro que se registra con el proceso de envejecimiento.

Otra de las bondades que se le atribuyen es que ayuda a cuidar la piel. “Las investigaciones en animales indican que los extractos de hojas y flores de diente de león protegen este órgano frente al daño causado por las radiaciones solares, el envejecimiento y el acné. Potencian la generación de nuevas células, lo que ayudaría a retrasar el proceso de envejecimiento”, precisa Cuerpo Mente.

Si bien se trata de un producto natural, siempre es importante tener claro que por sí solo no brindará resultados y que su consumo debe hacerse en el marco de hábitos de vida saludables y luego de consultar con el médico sobre su ingesta regular, pues tiene algunas contraindicaciones como, por ejemplo, que no debe tomarse en caso de problemas biliares y tampoco cuando hay obstrucción de las vías biliares. La forma más habitual de consumirlo es en infusión, aunque en el mercado también se encuentran cápsulas.

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