Ministro de Trabajo Rolando Castro, consolida más oportunidades laborales internacionalmente y se consagra como el embajador de los empleados

Durante la Gira en Ginebra el Ministro de Trabajo, Rolando Castro, reiteró su compromiso con la clase trabajadora y su apoyo a la migración legal y ordenada en el marco de la generación de empleos con el Programa de Migración Laboral, creación de oportunidades para los retornados y el lanzamiento de un proyecto de empleabilidad juvenil para los salvadoreños.

Desde que asumió su cargo como titular de la principal cartera de representación de la clase trabajadora, Castro, también se comprometió a generar más y mejores oportunidades para los más vulnerables. En  materia laboral y tras la tragedia en el Río Bravo, El ministro se retó a generar oportunidades para evitar la migración ilegal y decidió la creación de programas de beneficio para los salvadoreños que buscan migrar.

Por esta razón no escatimó abrir brechas de oportunidades y nuevos destinos en sus reuniones con el director General de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Antonio Vitorino donde se dio la pauta para que haya creación de oportunidades a migrantes retornados y el Programa de Migración Laboral.
Además  sostuvo una reunión con el Alto Comisionado de la Organización de Naciones Unidas  para los Refugiados Filippo Grandi, con quién coordinó el lanzamiento de un proyecto de empleabilidad juvenil para los salvadoreños.

El éxito del Programa de Migración Laboral brinda una alternativa a la migración ilegal hacia Estados Unidos. Con este se busca  evitar que los connacionales se expongan a rutas de peligro o traficantes de personas cuyo único objetivo es cobrar grandes sumas de dinero.

El Programa ha sido muy bien aceptado en Estados Unidos a donde se han desplazado dos contingentes de entusiastas salvadoreños que han dado lo mejor de sí mismos en trabajos temporales de agricultura y que han destacado la mano de obra salvadoreña.

Sin embargo, el Programa no solo es conocido en Estados Unidos, el ministro Castro se ha convertido el embajador de la clase trabajadora salvadoreña, porque ha tocado las puertas en otras partes del mundo como en Canadá, Catar, entre otros.

En ocasiones el ministro Castro ha manifestado su intención de colocar la mano de obra salvadoreña como “la mejor del mundo” y su trabajo se ha encaminado en esa línea.

Los salvadoreños que han tenido la oportunidad de participar en los contingentes que viajaron hacia Estados Unidos (algunos de ellos han viajado dos veces), han logrado generar unos ahorros para mejorar su calidad de vida y la de sus familias.